Twitter y política

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Cuando pensamos en el papel de los medios sociales, y Twitter en particular, en el tema político, las primeras dos inquietudes que suele tener la gente son ¿Realmente funcionan los medios sociales para fines políticos? y en caso afirmativo ¿Cómo se deben usar o aprovechar para tal fin?

Desafortunadamente, no tenemos (ni creemos que nadie tenga) la respuesta definitiva a ninguna de las dos. Pero si contamos con suficiente material y casos para analizar, y sacar algunas conclusiones.

¿Son decisivos los medios sociales en política?



En tiempos recientes hemos seguido con detenimiento varios casos de uso exitoso de los medios sociales en política, de los cuales vamos a destacar dos: la campaña de Obama y los recientes cambios en Tunez y Egipto. En el primero, se utilizaron los medios sociales para potenciar la campaña política, que evidentemente llegó a feliz término. En el segundo, se utilizaron los medios sociales para convocar a marchas y protestas, que finalmente terminaron en la salida de los gobernantes en cuestión.

Es muy difícil determinar, sin embargo, que tan decisivo fueron los medios sociales en estos casos. Moisés Naim comentaba, con respecto al segundo caso, que las revoluciones no se logran con Facebook ni Twitter, sino con las armas. Evidentemente, de haberse limitado los tunecinos o los egipcios a escribir por Twitter, sin salir a la calle a protestar, seguramente no habría pasado mayor cosa. Lo que nos acerca a una primera conclusión: los medios sociales pueden encender, acelerar o potenciar los movimientos políticos, pero por si solos, al menos por ahora, no parecieran ser decisivos.

En un caso que nos afecta más directamente, las elecciones parlamentarias del 2010, pienso que sucedió algo parecido. Se vieron interesantes iniciativas de llamada a votar, asistencia a votantes, difusión de información, convocatorias a eventos, etc. Pero sospecho que ninguno de los dos grandes bandos sumó muchos votos utilizando Twitter. Desde mucho antes Twitter, como el país, estaba bien dividido en tres bandos (oficialistas, opositores e indiferentes), y pocos habrán migrado de uno a otro gracias a Twitter.

¿Reflejan los medios sociales la realidad política?



Sabemos que a los medios (sociales y los menos sociales) suelen destacar los casos de éxito, e ignorar los casos de fracaso. Es así como no son tan conocidos aquellos casos en los que los medios sociales no llegaron muy lejos en lograr objetivos políticos. Cuando en el 2009 me iniciaba en esto de Twitter, el caso que acaparaba la atención era Irán. Aunque los mensajes de lo que allí ocurrían recorrieron el mundo por Twitter, sabemos que no ha cambiado mucho en ese país.

Pero el caso que quiero destacar es el de Mokus en las recientes elecciones presidenciales de Colombia. Es sabido que su comando de campaña hizo uso extensivo de los medios sociales, particularmente Facebook, para reclutar seguidores y hacer llegar su mensaje. Ciertamente su candidatura llegó bastante lejos, en una complicada campaña. Pero quedará para la historia como “fracaso” porque al terminar la campaña, en vista de lo que “leían” en Facebook, su equipo y muchos otros colombianos estaban seguros que Mokus ganaba. No fue así, y por bastante.

Esto nos lleva a una segunda conclusión, que por cierto la expresó el reconocido periodista español Cebrián recientemente: los medios sociales no son buenos para entender lo que sucede en la vida real, especialmente en lo relacionado con política. Es decir, si pasamos horas pegados a Twitter, podemos quedar convencidos de que el oponente está derrotado.

¿Pueden ser los medios sociales contraproducentes en política?



Como fiel creyente e impulsor de los medios sociales, suelo hacer énfasis en las ventajas de estos y evitar su lado negativo. En este caso hago la excepción, y aclaro que se trata de apenas una hipótesis, que someto a la discusión, y sobre la cual no tengo datos concretos que la prueben.

El caso es el siguiente: he visto muchos tweets de la forma “Pasó tal cosa. No podemos permitir que nos hagan eso. Tenemos que hacer algo”. Lo que lleva a pensar que quien lo escribió, frustrado ante determinado evento o decisión del gobierno, descargó su molestia enviando un Tweet. No está mal, pero todo indica que no pasó de allí – sintiéndose mejor por “haber contribuido” con su tweet a la lucha política, seguramente no hizo más nada al respecto. Hace un par de años, expresábamos nuestro descontento en marchas, protestas, reuniones, etc. Hoy pareciera que muchos quedan satisfechos con expresarse cómodamente en algún medio social.

De allí nuestra tercera conclusión: los medios sociales son de gran utilidad para expresarse políticamente (como nunca antes fue posible para la mayoría de los ciudadanos), pero existe el riesgo no pasar de allí, y olvidar la pelea en la calle..

¿Cómo aprovechamos los medios sociales en política?



Lo primero que debemos hacer es entrar de frente en las redes sociales. Si no lo ha hecho ya, cree su cuenta en Twitter, Facebook o la red social de su preferencia. Es cierto que puede parecer engorroso o intimidante, especialmente comenzar a expresar su opinión en público; úselos entonces inicialmente para escuchar, y verá de todo lo que se está perdiendo. Con el tiempo, seguramente llegará el momento en el que sienta la necesidad de participar activamente en la conversación.

Lo segundo que debemos hacer, especialmente aquellos que tienen un rol en la política más allá del de ciudadano común (activistas, posibles candidatos, analistas, miembros de ONG, etc.), es desarrollar una presencia profesional en los medios sociales. Es decir, prestar especial atención a escribir un perfil y mostrar una imagen acorde con lo que representa. No debemos olvidar incluir un Blog o Sitio Web, en el cual cualquier interesado pueda conocer en detalle la propuesta política, y sumarse a ella (o criticarla, claro).

El tercer paso es comenzar a aprovechar los beneficios de los medios sociales. Se trata de participar activamente en la gran conversación que allí ocurre, enviando mensajes que creen valor, y potenciando conversaciones y actividades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de todos. En los medios sociales seguramente encontrará gente con posiciones políticas similares, lo que le permitirá sumarse a iniciativas ya existentes, aliarse con quienes las proponen, y por supuesto, arrancar la suya propia. Este es el verdadero aporte de los medios sociales a la política: nos permite estar conectados, intercambiar opiniones, convocar, establecer alianzas, etc.

Hasta aquí, lo básico. Pero estamos seguros que hay mucho más, y que lo mejor de las redes sociales aplicadas a la política está aún por venir. En la comunidad Twittera existe la suficiente experiencia y creatividad como para que en los próximos meses nos sorprenda.

Siempre hemos insistido en que lo que Twitter y Facebook no son más que herramientas, compuestas por bases de datos, programas y reglas, que nos permiten comunicarnos en formas que hasta hace muy poco eran impensables. Pero las verdaderas redes las forman las personas y organizaciones que aprovechan esas herramientas, en formas muchas veces novedosas. Es así como será tarea de todos idear formas creativas de aprovecharlas para lograr los cambios que todos queremos.

Billy Vaisberg
Director de TwVen.com

Publicado el 28/03/2011


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