Twitter y Medios Sociales en 'El Pais - España'







En el sector del deporte, la rápida integración de las Tecnologías de la Información ha facilitado que aficionados al deporte de cualquier país disfruten de un torneo o campeonato que se celebra en otro rincón del planeta, en tiempo real o en diferido, desde casi cualquier lugar. En este nuevo marco geográfico-temporal, las oportunidades para promocionar el deporte y los beneficios para los stakeholders, son importantes. Las redes sociales respaldan la democratización del conocimiento y la información, y transforman a las personas, que dejan de ser consumidores de contenidos y pasan a ser productores y consumidores de contenido, es decir, ‘prosumidores’. Las redes sociales permiten la creación y el intercambio de contenido generado por el usuario, y combinan imágenes, vídeos, audio y palabras en una plataforma interactiva. La llegada de las redes sociales es uno de los factores por los que a esta época se le denomina la ‘era de la atención’ o la ‘economía de la atención’. Esta era empezó con el despegue de las redes sociales en los primeros años del sigo xxi, y está marcada por la capacidad de los individuos de convertirse en ‘prosumidores’, es decir, de crear y consumir información al instante y sin restricciones, y compartirla en internet a través de las redes sociales.


Social media, un aliado para gestionar personas Más que una amenaza, las redes sociales representan una oportunidad concreta para las empresas de potenciar sus recursos humanos (RR.HH.), tanto para la coordinación de los esfuerzos de sus colaboradores como en el departamento especializado en el personal.

«Los social media existen y tienen una amplia difusión, están presentes en todas partes; de un modo u otro, todos los usamos, en mayor o menor medida. Por lo tanto, existen una serie de aplicaciones en torno de estos medios, que pueden ser aprovechadas en beneficio de cada organización», sostiene en su libro «Social Media y RR.HH.», la experta argentina Martha Alles.

La publicación aborda como eje el desarrollo de las redes sociales y sus implicancias en la función de RR.HH. dentro de las organizaciones, resume la autora.

Alles explica que las empresas cuando analizan las redes sociales lo hacen desde una perspectiva de control, cuando se trata de sus colaboradores, de modo de evitar que se distraigan en el trabajo.


Lo primero será decir que este post NO va a dedicado a las personas que se han largado de Twitter porque un troll o dos les estaba amargando la vida.

Este post pretende explicar por qué es “cool” irse justo ahora de Twitter.

Todo empezó a degenerar cuando Twitter se convirtió en una obligación laboral y profesional.

Allá lejos y hace tiempo, la gente entraba a Twitter porque quería, usaba sus 140 caracteres para lo que Dios o el Diablo les diera a entender y, salvo casos de egos exacerbados, el número de seguidores no se ponían en el curriculum ni nadie lo preguntaba en las entrevistas de trabajo. Tampoco las empresas habían dictado código de conducta alguno para moverse por Twitter. Reinaba el libre albedrío.

Twitter empezó siendo un sitio para enterados, los early adopters (los conejillos de Indias de cualquier nueva plataforma o gadget, esos que las marcas adoran), luego se convirtió en un lugar donde había gente interesante. Ahora es un sitio donde hay que estar sí o sí y, según la profesión que tengas, tu actividad y número de seguidores pueden ser causa de despido. En resumen, todo empezó a degenerar cuando la gente empezó a apuntarse a cursos para entrar en Twitter.


Las redes sociales deben lucrarse con la publicidad en lugar de explotar al usuario Los profesores Michael L. Rustad y Richard L. Buckingham, de la Facultad de Derecho de Suffolk (Boston) analizan los medios sociales desde el punto de vista legal y con rigor académico. Juntos acaban de publicar un estudio sobre los términos de uso legales de 157 redes sociales. Abarcan desde la veterana y demodé MySpace, hasta la exclusiva SmallWorld pasando por el servicio de blogs Skyrock o la peculiar Don’tStayIn, punto de encuentro de los amantes del rock. Como no podía ser de otra forma Facebook, Twitter e Instagram, los servicios más de moda, centran gran parte de su atención.

De su publicación se desprenden algunos datos relevantes. Como que Twitter ofrece sus servicios “como son”, sin garantía alguna y sin concretar algún tipo de medidas de seguridad. Revelan que en las propias normas de uso de Facebook se advierte que no se hacen responsables en caso de una caída en el servicio. Así mismo exponen que si se quiere litigar contra la web de Mark Zuckerberg solo se podrá en la corte federal del condado de Santa Clara.


Charlene Lies una reputada experta en redes sociales. Su perfil está lejos de los gurús al uso. Al contrario, es clara, pragmática y metódica. Sus fórmulas parecen haber dado buen resultado, tanto que ahora viaja por todo el mundo asesorando a empresas. Ha venido a España a presentar ePerformance de la mano de Teleperformance como invitada.

Pregunta: ¿Cómo se implanta el uso de redes sociales en empresas?

Respuesta: Con paciencia y divulgación. No se trata de tener una página en Facebook y poner enlaces y ofertas. Si lo ven como un cajero automático, como un tablón de anuncios o como un desahogo, mal vamos. Lo primero es ganarse la confianza de clientes, socios y empleados.

En general, se pueden describir cinco estados. El primero consiste en tener un perfil en Facebook y Twitter, en este punto están el 48% de las empresas que estudiamos. El segundo estadio es el del diálogo, con el 32%. Después llega el momento de formalizar el departamento. La cuarta fase es la creación de un protocolo, de tener unos parámetros de medición. Por último, está el planteamiento holístico, que es lo idea, cuando las redes sociales ya forman parte de su ADN. Solo el 7% alcanzan este estadio. Hablamos de cambiar un negocio, la forma de trabajo. El liderazgo es la clave.


Twitter no ha terminado de crecer en España. El 32% de los usuarios de redes sociales en España tiene actualmente una cuenta, frente al 14% que eran en 2010. Los motivos son varios, pero el más popular es innegable: el 56% de estos nuevos adeptos se mete en esa corrala virtual para seguir a personalidades públicas. Lo cual es de todo menos sorprendente: las celebrities son el eje troncal de Twitter, el secreto de su popularidad, prácticamente desde su creación. La norma, como siempre, es: si hay famosos, habrá gente. Y si hay gente, una red social se vuelve relevante a la fuerza.

Por eso las últimas semanas resultan tan preocupantes: los mismos famosos que hace años empezaron a usar Twitter de forma tan sonada ahora lo están abandonando sin motivo aparente. Solo este mes, tres de sus grandes bastiones han decidido dejar de tuitear. Primero, el afabilísimo Alec Baldwin, que debe a Twitter gran parte del resurgimiento de su popularidad, desapareció hace unas semanas tras soltar un lacónico “Ha sido divertido”. La cantante británica Lily Allen ni se despidió de los suyos cuando hizo lo mismo. Y justo la semana pasada, Charlie Sheen, que ha sido una de las superestrellas de la red social desde aquella racha indescriptiblemente extravagante que tuvo el año pasado, dejó de usar su cuenta con uno de sus esotéricos mensajes: “Id a por las estrellas, gente”.

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Embajadores por una semana en Twitter En un arriesgado ejercicio de marketing viral, Turismo de Suecia ha dejado la representación del país nórdico en manos de sus ciudadanos.

La campaña Curators of Sweden (algo así como embajadores o portavoces de Suecia) permite que ciudadanos corrientes, a través de la cuenta @sweden, se conviertan durante una semana en los presentadores de la marca Suecia en las redes sociales.

Sofie Flensburg, jefa de prensa de Turismo de Suecia en España, responde algunas preguntas sobre la campaña.

¿Cómo se elige a los Curators?

Las personas que ya lo han sido pueden proponer a otros, y cualquier persona con nacionalidad sueca puede nominar candidatos a través de la página web de la campaña. Nadie se puede nominar a sí mismo. Pero todo el mundo es libre de sugerir aspirantes. Actualmente solo aceptamos participantes que sean ciudadanos suecos. Esto cambiará en el futuro con el propósito de ofrecer una perspectiva más amplia, pero es así como hemos querido empezar. Después hay un comité, formado por personas de Visit Sweden, el Instituto Sueco y nuestra agencia de comunicación que examina las solicitudes y se pone en contacto con los seleccionados. Se elige el mismo número de hombres que de mujeres; de diferentes edades y profesiones, y de todas las regiones del país.


La música es un idioma universal. Eso deben de haber pensado los creadores de este programa informático que transforma las conversaciones de 500 usuarios de Twitter ingleses en una inacabable y bella pieza de música contemporánea. Esa masa crítica habla y escribe en el idioma de Shakespeare, pero con esta nueva herramienta cualquiera puede saber si se encuentran animados o deprimidos, si están muy activos o más bien ociosos y la prosodia y ritmo de las pulsaciones sobre su teclado.

El proyecto se llama The listening machine (donde se puede escuchar el resultado) y ha sido creado por el científico y melómano Daniel Jones y el compositor Peter Gregson con la ayuda de la orquesta Britten Sinfonia. Se trata de un complejo software que traslada mediante complicados algoritmos las conversaciones de twitter en partituras. Las 500 personas que monitorizadas en esta máquina de escuchar han sido seleccionadas en ocho campos diferentes dentro de las conversaciones que se mantienen en la red social: artes, negocios, educación, salud, política, ciencia, deportes y tecnología.Para Otra parte de los twitters se recoge de manera totalmente aleatoria. La máquina los analiza sus propiedades en términos de sonido y significado y genera la música basándose en esos parámetros.


Los museos y centros de arte se han visto en pocos meses en la necesidad de cambiar la forma de comunicarse con sus visitantes. Gracias a las redes sociales ahora el consumidor de arte es participativo, informado y crítico. “Tenemos que estar a la altura de este tipo de público, que antes de venir al museo se ha generado una expectativa amplia. Que lo viva y que lo comparta. Es el nuevo boca a boca”, explica Marga Meoro, subdirectora de Comunicación y Marketing del Guggenheim Bilbao, que participó en el II Encuentro de redes sociales en museos y centros de arte contemporáneo organizado por el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC).


Aparentar popularidad. Básicamente, de eso se trata. Lo hacen las marcas y lo hacen los profesionales. Quieren parecer más populares de lo que son, incrementar su número de seguidores en Twitter, convertir a sus fans de Facebook en legión. En la Red, encontrar atajos para esta misión no resulta complicado. Ni caro: por 29 dólares (22 euros), cualquiera puede comprar 1.000 seguidores en un abrir y cerrar de ojos.

“Comprar seguidores de Twitter ayuda a que miles de seguidores estén informados acerca de tu producto o servicio en tiempo real”, reza el texto promocional de una de las múltiples empresas que ofrecen seguidores en Internet. “Teniendo seguidores relacionados con el giro de tu negocio, lo único que tienes que hacer es mostrarles una oferta que no puedan rechazar. Al hacer más famosa a tu marca en las redes sociales, LA GENTE CONFIARÁ EN TI. ¡Compra seguidores de Twitter YA! (sic)”.


En teoría no son excluyentes. Tanto Twitter como Facebook se empeñan en decir que son servicios complementarios, que la primera es contacto cercano, directo, sin esperas, y que la segunda se basa en las relaciones de amistad entre las personas para poder hacer eventos, estar en contacto o compartir el álbum de las vacaciones. A pesar de que Facebook superó 700 millones de usuarios esta primavera y Twitter tiene más de 200 millones, la pugna entre redes sociales tiene menos que ver con el tipo de servicio y más con la atención del usuario. El tiempo sí es limitado.

Cada vez es más común encontrar usuarios que replican el mismo mensaje en el muro de Facebook y en el perfil de Twitter. En el peor de los casos optan por uno de las dos servicios. Aunque existían trucos o aplicaciones para enviar el mismo contenido a los dos sitios, ninguno había dado el paso para abrir la puerta a mandar directamente el mensaje. Twitter acaba de incluir esta opción. Para hacerlo hay que configurar el perfil: al final de las opciones aparece un botón, que no ha tenido todavía una comunicación oficial por parte de la empresa que dirige Jack Dorsey. Al aceptar conectar ambas redes los tuits aparecerán en el muro con una salvedad: si son contestación a alguien o forman parte de una conversación no se tomarán. La intención es clara: difundir el contenido con el mínimo nivel de ruido.


La red de microblog Twitter ha concluido una nueva ronda de financiación con la que ha conseguido recaudar 800 millones de dólares (565 millones de euros). Un grupo de inversores ha pagado, según fuentes del mercado, 400 millones de dólares (282 millones de euros) por el 5% de la compañía, lo que eleva su valoración actual a 8.000 millones de dólares (unos 5.647 millones de euros). La cifra representa más que el doble del valor hipotético de la compañía en la última ronda de financiación realizada en diciembre de 2010, cuando Twitter estaba valorada en 3.700 millones de dólares (2.615 millones de euros).

La empresa ha confirmado en su blog la reciente inyección de dinero y ha asegurado que usará “estos recursos para innovar agresivamente, contratar a más personal e invertir en la expansión internacional”. Esta nueva ronda de financiación se dividirá en dos partes y estará liderada por la firma de inversión DST Global, empresa liderada por el multimillonario ruso Yuri Milner.