Twitter y Medios Sociales en 'Tal Cual Digital'







Onanismo ciberchavista Estas han sido jornadas de felicidad nocturna para el chavismo. El Gobierno no ha logrado imponer nuevamente el centro de debate político, por lo que la agenda de atención sigue siendo la épica de Capriles frente a las instituciones. Sin embargo sus militantes han encontrado un resquicio por el cual ganar satisfacciones rápidas y a la mano.

Cada noche, desde VTV se les baja línea para activar una #Tropa que se dedica a repetir la misma idea repetidamente en Twitter hasta que ese término se posiciona entre las tendencias del momento.

Se coloca una etiqueta con cualquier agregado y se publica. Se hace de nuevo.

Se repite lo que otros dicen. Se acelera el subibaja, la vista va y viene del celular a la pantalla, las pupilas se contraen con tanta luz. A esas horas Mario Silva dicta cátedra de estilo revolucionario, es el Ron Jeremy que sube la libido de quienes esperan insultos contra los opositores. Hay paroxismo en la repetición.


Un bebé por Twitter Para mostrar lo que significa estar en la ola del avance tecnológico el Memorial Hermann Hospital, de Houston, EEUU, transmitió una cesárea en vivo a través de las redes sociales. La identidad de la madre se desconoce, pero el bebe podría hacerse famoso ya que su nacimiento se sigue por Facebook y YouTube

El parto es posible seguirlo por “Cast Twitter” del Memorial Hermann Hospital a través de la cuenta @ houstonhospital y # MHBaby

El suceso ocurrió el miércoles a las 2.30 de la tarde y la obstetra Ana González fue la responsable de atender a una paciente de 39 años de edad, cuya identidad no fue revelada y quien dio a luz un varón.


Política a lo 2.0 Las redes sociales inciden de manera “muy poderosa e incluso determinante” en ciertos períodos electorales, explica el analista político Fernando Egaña. Así rescata la campaña presidencial estadounidense del año 2006, que condicionó una nueva manera de hacer política. Esta se encargó de promover un manejo potenciado de los llamados “nuevos medios”. Las novedosas herramientas utilizadas resultaron ser un factor central en la causa de Obama.

Su uso no sólo fue beneficioso en la conquista de su nominación partidista, sino que fue contundente para lograr apuntarse hacia la Casa Blanca. Un punto fundamental a resaltar, según el exministro de Comunicaciones, es que la web 2.0 es la herramienta juvenil por excelencia y que, a pesar de esta condición, “cada vez se difunde más entre los no tan jóvenes”. “Sin los medios sociales, no es posible que el mensaje llegue eficazmente a los nuevos votantes”, explicó.


Redes sociales, no Los temores de explosión de una nueva burbuja en Internet de las empresas que hoy día dominan la web, las denominadas redes sociales, está ahuyentando a los inversionistas y poniendo en espera a todas las empresas del sector que, desde hace tiempo, vienen haciendo el trabajo para lanzar sus proyectos al mercado de capitales con la esperanza de levantar fondos para seguir creciendo.

En las últimas semanas la caída del valor de las acciones de las empresas ligadas al sector de las redes sociales se ha llevado unos 100 mil millones de dólares, en un escenario con Facebook a la cabeza, la red considerada más importante de todas y que, en menos de un semestre, ha perdido más de la mitad de su valor en la Bolsa.

Otras como Groupon, Zynga y algunas chinas que probaron suerte durante este año también han sido golpeadas por los inversionistas, que parece que, a medida que pasa el tiempo, tienen menos fe en las promesas de los nuevos actores del mercado bursátil, tanto los que están como los que esperan entrar en los próximos meses.


Matazón en Twitter El fuerte rumor de la muerte de Gledys Ibarra reinaba en Twitter la noche de ayer. La información detallaba que había sido amordazada y asesinada en Caracas.

Érika de la Vega anunció, a través de su cuenta, que el chisme era falso y pidió que dejaran de matar gente de bien por Twitter. El rumor fue generado a través de una cuenta falsa de la actriz Sonia Villamizar.

Ya han matado a Lila Morillo, Simón Díaz, Chespirito, Chiquinquirá Delgado, Don Omar, Justin Bieber, Oscar de León, Guillermo Dávila, Fidel Castro, Hany Kauam, entre otros.


Una sesión de twitteros en momentos de rumores intensos puede ser muy parecida a una terapia de grupo de orates muy avanzados. Los obsesos intercambian a una velocidad pasmosa las más diversas, contradictorias y alocadas informaciones. Que si se murió y ya eso circula en las redes de no sé cuántos países. Que está como una uva jugando una partida de bolas con Fidel y Raúl. Que las metástasis se multiplican a millón. Que los narcogenerales ya están reunidos en Fuerte Tiuna. Que se dejen de vainas porque esos son trucos del gobierno para que la gente se olvide de Aponte. Y así hasta que logran crear un clima de zozobra suficiente para que los participantes en la velada se atosiguen de alcohol o caigan en profundos estados depresivos. Terminada la sesión, que mucho tiene de espiritista, el mundo exterior parece de lo más normal e indiferente al miniclima creado por el curioso artefacto que, no dudamos, puede ser muy útil y según dicen capaz hasta de derrocar sátrapas y gorilas. Pero también acabar con el poco buen juicio que le queda a un país traumado hasta los tuétanos. (…Viene de la página 1)

Y no es que los rumores sean cosa nueva, son tan viejos como la política. Lo que pasa es que la revolución tecnológica y su conquista de lo instantáneo y la inmensidad de emisores les dan un lugar distinto y decisorio en la comunicación o incomunicación de los humanos, según sea el caso. Pero nos llama la atención eso que repetían algunos emisores, lo del famoso trapo rojo que algo tiene que ver con su repotenciación twittera.


Multitudes inteligentes Después de preguntar en la sexta o séptima farmacia por un medicamento agotado, el usuario semiconectado decide preguntar en otro espacio de gente como él. En su perfil de redes sociales coloca qué medicina busca, en qué presentación y pide saber dónde la hay.

No se trata de gente que necesita un donativo, que también abunda cada vez más, sino gente que necesita y puede hacer el esfuerzo por cubrir el récipe como si se tratara de una lista escolar, pero no consigue lo que busca.

Las cosas cambian. El sistema abusa de los ciudadanos condenándolos a la escasez por falta de planificación, pero un espacio de resistencia y encuentro está hoy a la mano de los consumidores que a su modo generan redes, se informan y toman decisiones. La urgencia nos está haciendo parir el concepto de “multitudes inteligentes”, con dolor y desde la corredera colectiva.


Arteria vial con Twitter A medida que los retrasos en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho se hacen cotidianos, sus atormentados conductores se suman a la red de seguidores de la cuenta @UsuariosGMA. Es una interacción que se activa y crece mediante un sistema de rebote en la mensajería privada de Twitter (DM), donde el reporte de cada particular se propaga a los más de 11 mil lectores de este canal coordinado por David Viana, presidente del Comité de Usuarios de Guatire y Guarenas.

Con casi dos años en línea, @UsuariosGMA es referencia obligada para cada conductor o pasajero que transite por esta arteria, que enlaza también con Barlovento. Por esta vía rápida transita diariamente Gabriel Escalona cerca de las 8:30 de la mañana para dirigirse a Caracas. Asegura que este vínculo virtual cumple una función que no tiene la cuenta del Ministerio de Transporte Terrestre.


"Expropiaron mi voz" Parte de la entrevista a Leonardo Padrón:

–¿En qué paró el hackeo de sus cuentas de Twitter?

–Bueno, fui hackeado por segunda vez, a pesar de haber extremado las medidas de seguridad. Eso demuestra que hay una inmensa fragilidad en la web. Creo que el grupo N33 sobrevalora mi importancia en la red social. Parece que lo pone nervioso la heterogeneidad, incluso ideológica, de mis seguidores en Twitter. Esta vez me ha sido más arduo recuperar la cuenta porque han abierto numerosos soportes haciéndose pasar por mí. Lo irónico es que ese “prócer” de la revolución, Mario Silva, ha dicho que yo tengo, junto con Bocaranda y Ravell, una relación tan estrecha con el Departamento de Estado de USA que logramos que Twitter Inc. cerrara más de 200 cuentas de partidarios del régimen. Si tuviera esa influencia hubiera recuperado mi cuenta en media hora, lo que no ha sucedido. Mientras recupera su cuenta de Twitter con más de 300 mil seguidores, abrió una nueva @padronleonardo


Azotan Internet Desde 2010 el gobierno central presentó su nueva estrategia: la guerrilla comunicacional. Jacqueline Faría, jefa de Gobierno del Distrito Capital, junto con Héctor Navarro, ex ministro de Educación, juramentaron a un grupo de jóvenes caraqueños “que se encargarán de enfrentar la mentira y desinformación promovida por los grandes aparatos mediáticos”, según palabras del ex titular de Educación.

La implementación de este método surgió dos años después que Andrés Izarra, ministro de Comunicación e Información, asegurara que el gobierno venezolano se dirige hacia la construcción de “una hegemonía comunicacional e informativa del Estado que permita la batalla ideológica y cultural para impulsar el socialismo”.


“No soy nadie”, afirma. Sin embargo, 3 millones 200 mil resultados aparecen en Google con sólo introducir su nombre. Gaby Castellanos no será la más seguida en Twitter, pero sus conocimientos en Social Media Strategist la han colocado en la palestra de las redes sociales.

Su estilo fresco y relajado disimula su faceta de presidenta y propietaria de una de las empresas más reconocidas en el ámbito del Social Media, SrBurns.

Un acento español bañado con “vales”, “gilipollas” y “joder” esconde su procedencia caraqueña.

—Para Gaby Castellanos, ¿qué es Twitter?

—­Twitter es el mejor medio de comunicación que existe en este momento, el más eficaz, el más rápido. Yo me entero de todo gracias a eso. Yo no leo los periódicos. Leo el Twitter del The New York Times, sigo a determinados periódicos, pero no compro la prensa.


¿Qué hace que una noticia se convierta en un suceso? ¿Qué es lo que puede llamar la atención en este país donde ahora, al parecer, lo que no quepa en 140 caracteres de una casilla en Twitter no merece ser contado? Al ver en la calle, en la oficina o en el restaurant esta hegemonía comunicacional de los dedos pulgar sobre el teclado de los Blackberrys, quiero volver a Los papeles del club Pickwick, un mamotreto de mil páginas que leí a los catorce años con un gusto que jamás volví a encontrar en ningún otro libro sencillamente porque no volví a tener catorce años más nunca.