Notas en el Blog Twitter Venezuela que mencionan a @queleer





Las redes sociales se erigieron como el sitio para discutir sobre literatura Frente a la desaparición, casi total, de las revistas especializadas en crítica literaria, las redes sociales y los blogs de interesados en el tema se han convertido en brújulas para los lectores cuando quieren buscar una obra en las librerías. A algunos les parece que la transición entre el papel y la web desvirtúa la calidad de la reseña y otros piensan que lo importante no es dónde se lee, sino quién la escribe: buenos críticos redactarán piezas útiles. Lo evidente es que las redes sociales han contribuido a redefinir la promoción de la lectura y la relación entre autores y lectores.

De la revista Relectura que coordinaban Rodrigo Blanco Calderón y Luis Yslas sobrevive su grupo abierto de Facebook, que cuenta con 2.471 miembros. Allí se publican artículos y otras curiosidades literarias. Además, se ha convertido en un buen sitio para las discusiones. Para Yslas, las redes sociales han contribuido a que leer deje de ser un ejercicio de asceta: “Gracias a la influencia de los medios de comunicación, sobre todo los tecnológicos, la escritura y la lectura han pasado de la soledad a la solidaridad”.

Agrega que allí un escritor puede interactuar con sus lectores directamente y eso cambia las nociones de recepción: “Hay más velocidad y la gente asume la lectura y la escritura como zonas de paso. Es lo que Baricco llama la ‘sociedad de la mutación”.


En la calle, son ciudadanos anónimos. Pero en el mundo paralelo de esta red social, tienen miles de seguidores que leen cada día sus mensajes. Aquí cuentan cómo se transformaron en famosos de la web gracias a lo que cuentan en 140 caracteres.



Más de dos millones de usuarios en Venezuela confirman a la red social Twitter como una de las preferidas de los venezolanos. En ella plasman sus pensamientos, opiniones, ideas, comparten información y han hecho de la red del pajarito una de las mejores vías para expresarse y dejar escuchar su voz.

Hay miles de cuentas interesantes. Unas ofrecen servicios públicos, otras mercadean sus productos, en otras figuras públicas, sean del mundo del entretenimiento o político, escriben en 140 carácteres sus puntos de vista; y otras simplemente han sido iniciativas particulares que se han convertido en un fenómeno.