La palabra Venezuela se sacudió a través de Twitter en mayo de 2009. No porque quien la escribiera tuviese el pulso tembloroso, sino porque fue el 4 de ese mes cuando el usuario @romrod escribió: “Reportan 5.5 con epicentro en Miranda” a las 4:53 AM, junto a un link con la información del movimiento telúrico del departamento de sismología de Estados Unidos.

Rápidamente se activó la red twittera criolla y la noticia llegó a los medios. Aunque no por el tweet de @romrod, seguidamente hubo una sacudida de las placas políticas del país, porque el canal de noticias Globovisión fue denunciado por el gobierno del presidente Chávez al difundir la misma información en ese momento, antes que la versión oficial fuese trasmitida por los voceros autorizados.

Y es que en los últimos once años, se puede decir que en el país todo pasa por el tamiz de la política y la twitosfera no escapa de la polarización y la conflictividad. Eso quizás explica que los twitteros más seguidos por los usuarios venezolanos no sean Paris Hilton o el increíblemente atractivo nerd Pete Cashmore de @mashable, sino que son periodistas y medios de comunicación.

El caso más emblemático es, ¡oh sorpresa! @globovision, que tiene 64,412 followers y aparece en la lista de los 250 twitteros más seguidos de Venezuela en 2009. Según datos recabados por José Blanco Oliver @jbo, consultor de nuevos medios, para el año 2009 los usuarios de Twitter en el país alcanzaron los 50.000 usuarios aproximadamente, utilizando la aplicación TwitterCounter.

Eso indica que gran parte de esos usuarios son followers del canal de noticias. Y aunque el formato de los tweets sea un titular seguido de un link, la vinculación a la marca Globovisión para gran parte de la twitosfera es suficiente para inundar el feed con más noticias de las que normalmente se encuentran en la red, al parecer para cumplir con la premisa de las 24 horas de información que ofrece la televisora.

Otro ejemplo de la avidez informativa de los twitteros venezolanos es @NelsonBocaranda, un periodista de gran trayectoria, quien tiene 43.224 seguidores y cuya plataforma principal era su programa en el circuito Unión Radio. Pese a que la emisora cambió su target y Bocaranda temporalmente se quedó sin programa, Twitter se ha convertido en su principal herramienta de difusión. Allí hace gala de su experticia e informa a través de valiosas fuentes sobre los secretos del gobierno y el surgimiento de la boliburguesía.

La credibilidad en @NelsonBocaranda quizás explique su popularidad en Twitter. Para el especialista en opinión pública, Gabriel Reyes @greyesg, este experimentado reportero representa una forma de combatir la autocensura: “Ha profundizado aún más su capacidad de actualizar un público ávido de verdades mediante la utilización inteligente de la herramienta”, comenta.

Pero Venezuela no es un caso atípico en la twitosfera. En Oriente Medio el epicentro fue Iran con su “revolución verde”, que luego de unas elecciones muy controversiales el 12 de junio sacudió el ciberespacio. Twitter demostró así que un día un ciberactivista podía decir: “yes, we can” y al otro gritar a todo pulmón: “where is my vote?”.

En junio de 2009 el hashtag más popular era #iranelection. En todo el mundo los ciberactivistas tiñeron sus perfiles de verde esmeralda en respaldo a los disidentes del régimen teocrático de Mahmoud Ahmadineyad en el momento en que los resultados electorales estaban empañados por denuncias de fraude.

Las fotos de la represión a los disidentes iraníes estuvieron en todos los noticiarios y la red se inundó de mensajes para repudiar a la dictadura persa. A juicio de Reyes, la experiencia de #iranelection es un hito en el uso de la tecnología como catalizador para luchar por la libertad. “Para Twitter representa un caso de éxito tener esa posibilidad comprobada que le permite revelar al mundo una realidad que se mantiene reprimida por un gobierno autocrático y fundamentalista”.

No obstante, el ciberactivismo también conlleva riesgos cuando las ideas expresadas son incómodas para el gobierno de turno y esto se traslada a Twitter, como señala el experto en mercadeo @alexisperez. “Si no estás dispuesto a asumir las consecuencias de exponer tus ideas, es probable que termines viendo el espectáculo desde las gradas. De hecho, para mí, la alegría es consecuencia de llevar una vida intensa, y si uno vive con intensidad debe ser capaz de soportar mucha inseguridad”.

La revolución verde fue la inspiración para la réplica que ocurrió en Venezuela en el mes de agosto cuando Conatel anunció el cierre de 32 emisoras de radio, entre ellas CNB. Todos los feeds comenzaron a copiar #FreeMediaVe, incluso colocándolo como rótulo en sus avatares.

Para @greyesg, el éxito de #FreeMediaVe no estriba en que haya sido reseñado en la prestigiosa web de medios sociales @mashable cuando quedó de tercero en los Trending Topics sino porque el gobierno se encontró desprovisto de una respuesta inmediata a la campaña. “En un evidente error comunicacional del aparato oficial, se le atribuyen rasgos de amenaza real que reflejan la efectividad del medio y que motivan a los disidentes a amplificar la intensidad de su uso”, explica Pérez.

No obstante, @alexisperez apunta que si Venezuela fue destacada como tema de discusión por instantes, los políticos no usan Twitter para tomar decisiones importantes. “Lo que tiene una enorme fuerza es el uso de estas herramientas para ejercer una gran influencia en las percepciones que tiene la gente sobre los temas que aquejan a países como el nuestro”.

Como es de esperarse, en Venezuela el Twitter es bipolar. Gran parte de los twitteros son opositores al gobierno y probablemente por ello los que tienen más followers son usuarios que adversan al presidente Chávez. Según se rumora, la cuenta de @chavezoficial está manejada por el presidente de Telesur, Andrés Izarra. Apenas y asoman @marypilih y @evagolinger como “voces disidentes”.

Y como las paradojas son frecuentes en los últimos diez años, el personaje más polémico de la quinta república también tiene cuenta en Twitter: @luistascon. Tiene 926 followers, cifra nada desdeñable para alguien que es considerado como el culpable de que muchos firmantes del referéndum revocatorio hoy ni se atrevan a pedir empleo en un organismo público.

Pero también ser famoso en Twitter en el país genera turbulencias que van más allá de la diatriba gobierno-oposición. Formar parte de los twitcelebs puede incluso ser motivo de competencia entre aquellos que quieren ser el amigo de todos.

No me hagas unfollow, por favor

Cuando se usa Twitter como instrumento de trabajo hay que hablar de la experiencia personal y quien escribe esto lo usa como medio de comunicación externo. En los últimos meses he repetido de forma incesante y cansina a todos que Twitter no es Facebook. Y por ende, en Twitter no se buscan amigos, para eso es el “caralibro”.

Sin embargo, los twitteros han elaborado una red de contactos en la que sobre todo se agrega a los periodistas de Globovisión y eso explica el por qué de su aparición en la lista de los 250 twitteros más seguidos. La previsión de Marshall McLuhan se cumple: Twitter es el mensaje.

¿Pero qué pasa cuando se leen agradecimientos por tener 1000 followers? Todos los días el feed se llena de mensajes como: “@besade RT @EfraBaritto: ayudando a @MomBita desde Venezuela para que llegue a sus 1000 followers, yo soy 1+”. Quien escribe este tipo de mensajes quiere ser popular, ser un #Twitterdivo.

Según Jordi Miró Bruix, Chief Technology Officer de una empresa de soluciones web, la fama en Twitter es un asunto personal y hasta controversial. “Se discutía al principio si se debía seguir recíprocamente a los seguidores pero yo creo que no, que uno debe seguir a quien le interesa”.

Y no se preocupen si @carlaangola no los sigue o @luischataing no hace retweet del chiste que le enviaron. “Es normal que un usuario que tiene miles de seguidores no siga a todo el mundo, su timeline se volvería bien complejo”, sentencia Miró.

Eso explica por qué @jbo en el foro sobre web 2.0 organizado por la ONG Espacio Público, provocó las carcajadas de los presentes en el evento al mostrar una diapositiva con las fotografías de personajes notables de @globovision con el título: “Twitter no es una sala de chat”.

El propio expositor es una twitceleb en toda regla. Tiene 6.212 followers y con su página en Delicious solotwitter.com, es considerado uno de los más destacados expertos sobre esta plataforma en el país. @greyesg lo considera un “perenne evangelizador de las nuevas tecnologías” y una larga lista de @ apoyan la moción.

Pero buscar la fama no es la preocupación principal de los twitteros, gran parte de ellos organizan encuentros para “verse las caras”. El primero fue el ya célebre tweet&tequeños, coordinado por Guillermo Amador @modulor y @jordimirobruix los últimos martes de cada mes.

Según @modulor es una forma de networking y como tal la explicó a el-nacional.com: “Es como el siguiente paso de una relación; te presentas, hablas con la gente, te conocen y hasta haces negocios. Mucha gente se impresionó al ver aquí a Miguel Henrique Otero compartiendo con gente que no conocía”.

En campaña virtual

La propia dinámica de Twitter se presta para otro tipo de eventos más allá de encuentros sociales o comentarios políticos. También ha servido para que ciudadanos preocupados por un problema específico en su comunidad busquen generar un cambio y llamar la atención de las autoridades.

Similar a lo ocurrido con #FreeMediaVe, hace un año @jordimirobruix y otros twitteros que debían hacer gestiones en el Centro Plaza, comenzaron a colocar en sus mensajes el hashtag o etiqueta #CentroPlazaApesta, como forma de protesta por el mal olor que destilan los ambientes de este centro comercial.

Este empresario describe que muchos de ellos comenzaron la campaña para ejercer presión sobre la alcaldía y los gerentes del inmueble, pero que desafortunadamente no ha tenido una solución favorable. “Hemos tenido mucho apoyo de los twiteros y medios de comunicación tradicionales. Las autoridades nos han invitado, vía Twitter, a ir a las inspecciones, pero dicen haber acabado con el problema (en prensa) y nada más lejos de la realidad”.

Lo que indica que #CentroPlazaApesta seguirá en los feeds hasta que la pestilencia desaparezca y así con pequeños y grandes sobresaltos, nuestra twitosfera seguirá alterando la escala de Richter.

Artículo original en Prodavinci


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