Reputación en Twitter





Sólo el 10% de empresas mide impacto de su imagen en redes sociales En una era donde todo parece dejar de ser analógico, y donde se vive en un ecosistema tecnológico en el que las compañías cada día deben buscar los canales más efectivos para transmitir sus mensajes a la sociedad, es válido pensar que el más apetecido es la plataforma virtual con los blogs, los portales y las páginas web, como los medios sociales (Twitter, Facebook, Instagram, entre otros), reemplazando a los tradicionales, como los impresos y audiovisuales.

Sin embargo, María Laura García, presidente de GlobalNews Group, compañía latinoamericana que ofrece servicios de monitoreo digital y análisis de la prensa escrita, radial y televisiva para empresas y agencias de comunicación de todo el mundo, asegura que no es así. Que a pesar de la invención matutina de redes y plataformas online, las empresas dependiendo de sus objetivos y clientes, siguen prefiriendo lo tradicional.
“El impreso es un tangible que se puede guardar, ver y archivar, tiene un trabajo de elaboración mayor que los digitales, lleva detrás una recopilación más grande, pero los electrónicos tienen mayor impacto de audiencia, son mucho más efímeros porque una noticia mata a otra dentro del mismo día, así que su uso varía según el sector”, contó.


Con solo ingresar un nombre y un apellido accedemos a una gran cantidad de información que nos permite tener un pantallazo de alguien que nos interesa conocer. En este contexto, los empleadores hacen uso de las nuevas herramientas para saber más sobre sus candidatos. En la otra vereda, los candidatos buscan referencias de ex empleados de la empresa en la que desean trabajar. De una u otra forma, las plataformas online están al alcance de todos. Los portales de empleo y las redes sociales se van convirtiendo, gradualmente, en los medios más frecuentes para seleccionar candidatos por parte de las empresas y las consultoras.

Podría discutirse largo y tendido acerca de la exposición de la privacidad de los datos en la web, pero la realidad es que esta tendencia involucra a todos y es conveniente que los profesionales sean consientes de su alcance. Hay que actuar rápido y saber que las redes sociales funcionan como un Gran Hermano en la web, es decir, un ojo que todo lo mira. ¿Qué hacer, entonces, para manejar esta situación? A continuación mencionamos algunos consejos:

- Evaluar nuestro perfil profesional en internet: completar un CV en Linkedin y solicitar recomendaciones, revisar los filtros de privacidad en Facebook, evaluar los resultados de búsqueda de nuestro nombre en Google y Youtube, por ejemplo.

- El CV impreso es obsoleto: es conveniente entrar en contacto por medios online, cargando el currículum en las páginas web de todas las consultoras posibles, buscando las páginas de los potenciales empleadores en Facebook o explorando grupos de interés en los cuales se promuevan foros de discusión e intercambio de ideas.


Aumentan las crisis de reputación en redes sociales “Si alguien recibe una crítica (en internet) no se puede eliminar, pero sí moverla de los primeros diez resultados de la búsqueda de Google; el 93% de los cibernautas no pasa de esa primera página”, explica Óscar del Santo, autor de “Reputación Online para Tod@s”, profesor y consultor web.

Algunos trasladan los “links basura” hasta más allá de la segunda página de la búsqueda. Es lo que hace la empresa venezolana Clean Perception, que opera en Caracas, Buenos Aires y Miami y codirige el “hacker” ético Rafael Núñez.

Optimizar

“Más allá de limpiar hay que optimizar la buena imagen del afectado al generar contenido de calidad, positivo y neutro”, detalla.


Los social media sacuden las corporaciones La mayoría de las empresas en EEUU tiene sitios web, páginas en Facebook, cuentas en Twitter y LinkedIn, pero sorprendentemente su uso se ha limitado a la difusión de noticias, eventual recolección de quejas y, en contadas ocasiones, una gerencia de comunidad en línea.

BP susbestimó el poder de la red luego del terrible derrame petrolero en el Golfo de México en 2010. Lo que ganaron por medios tradicionales, lo perdieron por internet.

Hershey (fabricante de golosinas) recibió una ola de protestas virtuales por malas condiciones de trabajo en países del Tercer Mundo. En Nueva Zelandia, Adidas estuvo bajo el fuego de miles de fanáticos por vender con sobreprecio. En Holanda se hizo viral una campaña contra bonos millonarios para ejecutivos del banco ING. “Occupy Wall St” y sus derivados fueron auténticas batallas virtuales, además de en la calle.


Los científicos, los médicos y los educadores son los profesionales que transmiten una mayor confianza en las redes sociales, con una credibilidad similar a la de los amigos, los familiares y las organizaciones no gubernamentales (ONGs), y lejos de las empresas y los políticos. Así se explica en las conclusiones de una investigación desarrollada por el experto Ángel Alloza y publicada en el último número de adComunica. Revista de Estrategias, Tendencias e Innovación en Comunicación, en la que se recuerda que el ciclo actual puede ser denominado con toda razón “economía de la reputación”.

Cuatro grandes compañías españolas –Aguas de Barcelona, BBVA, Telefónica y Repsol– se unieron en 2002 para fundar el Foro de Reputación Corporativa (fRC), hito en el que intervino el autor de este artículo. El proyecto creció rápidamente e integró a firmas tan relevantes como Abertis, Adif, Criteria, Ferrovial, Danone, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Iberia, Renfe, Repsol, Sol Meliá, etc. Cuatro años después, en 2006, se presentaba en Nueva York un modelo para medir y gestionar la reputación corporativa, el RepTrak, financiado por el fRC y con la dirección técnica de la consultora norteamericana Reputation Institute.


Parece increíble que, a estas alturas, aún haya empresas que no sean conscientes del potencial del Social Media o, es más, que existan compañías que, aun conociendo las posibilidades que ofrece, no quieran aprovecharlas por uno u otro motivo.

Por otro lado, hay empresas que entran en el social media escatimando al máximo e intentando ahorrar cada céntimo a la hora de establecer la presencia de su marca en Redes Sociales, para lo que contratan a personas que le ofrecen unas tarifas mucho más baratas que otros profesionales o, directamente, ponen al mando de los perfiles sociales de la marca a un empleado al que dan un curso de una semana y lo convierten en el Community Manager de la empresa.

La cantidad de dinero que es necesario invertir para desarrollar un plan estratégico de social media es la principal razón por la que las empresas son reacias a participar de él, y, porque saben la importancia que tiene el establecer una presencia online fuerte con ayuda de las diferentes plataformas sociales, ponen a manejarlas a personas que no están preparadas para ello.


Monitorizar la reputación online de una marca es ya una tarea obligada que ignorada puede dejarnos indefensos ante los desvatadores efectos negativos de una crisis descontrolada.

Generalmente, las empresas suelen ser conocedoras de la imagen que proyectan al mercado, pero ¿saben realmente como son percibidas por la audiencia? ¿qué opinan sobre tus productos y servicios? ¿qué les gustaría?

Es importante por ello, que las empresas y marcas posean la capacidad para seguir cada una de las conversaciones que se producen en los medios online y en aquellos canales donde la marca o empresa están presentes. Además, este seguimiento y monitorización, no sólo está fundamentado en la prevención, sino que es el proceso más útil para que una marca o empresa disponga de información relevante que pueda convertir en un valor estratégico.


En la era de las comunicaciones online, las empresas se enfrentan a un nuevo desafío en la gestión de su imagen: redes sociales, foros, portales, blogs corporativos y sitios web son espacios de intercambio positivo con los consumidores, pero también pueden verse invadidos por críticas sobre sus productos o servicios.

“La inmediatez e interactividad de las redes sociales, características que resultan maravillosas a la hora de utilizarlas en función del marketing, pueden convertirse en armas de doble filo cuando una empresa es víctima de una acusación o crítica”, alerta Silvina Moschini, CEO de Intuic | The Social Media Agency. Y a continuación sus consejos a las empresas sobre cómo reaccionar ante los comentarios negativos en la web.


RRPP online, el futuro de las marcas Por lo general, las relaciones públicas se ligan a los medios de comunicación tradicionales: radio, TV, diarios y revistas, pero en la actualidad las redes sociales han ocupado un lugar importante dentro de esta práctica, debido a la instantaneidad y masividad de la información.

Las relaciones públicas online se basan en los principios de las relaciones públicas tradicionales, las cuales contribuyen a mejorar y proteger la reputación de las empresas mediante canales de comunicación.

La labor de las agencias que prestan este servicio es gestionar la comunicación de una compañía con el fin de lograr transmitir el mensaje de manera eficaz para elevar su perfil y darse a conocer en un determinado público. En este sentido, las redes sociales permiten mejorar la reputación corporativa, la cual es el juicio de valor que hace el público al comparar la imagen con los comportamientos de la organización, debido a que los principales líderes de opinión actualmente utilizan este medio para expresar sus ideas.


"Hoy en día hay embajadas que para darte la visa, revisan tu perfil en redes sociales" Tomando como ejemplo las miles de respuestas que tuvo en video, difundido por YouTube, “Caracas, Ciudad de Despedidas”, el periodista Fran Monroy Moret explicó sobre los riesgos de la divulgación de información en redes sociales y la responsabilidad individual en Internet.

“Lo primero que debemos decir es que no estoy de acuerdo con la opinión de estos muchachos, pero se las respeto y aplaudo que sean generadores de contenidos”, reflexionó el periodista, en una entrevista en el programa Entre Noticias, sobre el documental sobre la emigración joven venezolana que causó revuelo en dias pasados, “y si llegamos a un punto donde es un delito opinar, ahí sí ‘me iría demasiado’”.

Para Monroy se debe tener mucho cuidado con lo que se pone en las redes sociales. “Yo no me dejo taguear en Facebook en fotos que no son mías o donde no aparezca”, aconseja el especialista, quien también mencionó las fotografías de ofertas comerciales que se han popularizado en la red social.


Hoy en día no es nada extraño que alguien tenga perfil en Facebook, Tuenti, Google +, cuenta de Twitter y, además, un blog personal. Internet ha revolucionado la forma de comunicarnos y socializarnos, pero aún no todo el mundo es consciente de las repercusiones que puede tener cada uno de los pasos que damos en la Red, que tiene memoria casi infinita. Ricard Martínez trabaja desde la Asociación Profesional Española de la Privacidad para lograr que empresas, instituciones y particulares se conviertan en usuarios responsables.


Nadie quiere problemas en la vida y menos con su cuenta de Twitter, de ahí la importancia del buen manejo de las redes sociales de una empresa, ya que en caso de crisis la reputación puede venirse abajo en un abrir y cerrar de 140 caracteres, dijo hoy el experto Javier Duro.

Duro, quien en sus inicios como “Community Manager” creó la cuenta de Twitter del periódico español ABC, reconoció en una charla en el certamen tecnológico Campus Party Ecuador que vivió varias crisis en 2009 debido a “ciertas noticias que tenías aspectos que no estaban bien desarrollados”.

Fue justamente la interacción con los seguidores en esa red social la que ayudó a poner remedio a tiempo, en los 140 caracteres que se pueden escribir como máximo en un mensaje por Twitter. “Es importante que la prensa sepa rectificar”, enfatizó.