Twitter en la cultura





Twitter revoluciona la forma de entender la literatura con 140 ... La red social Twitter puede ayudar a revolucionar la forma de entender la literatura gracias a la utilización exclusiva de sus 140 caracteres, según explicó la escritora y filósofa Márcia Tiburi, durante la “Social Media Week” que tiene lugar en Sao Paulo.

“Podemos hacer una pequeña revolución en nombre de una vasta y larga literatura, que puede ser leída en cuenta gotas por los 140 caracteres de Twitter”, resaltó Tiburi durante el encuentro, el cual es celebrado simultáneamente en diferentes ciudades del mundo.

Según los expertos en medios sociales reunidos en el evento, las redes sociales no sólo están ayudando a modificar la forma de leer libros, sino que además están ayudando a su difusión.


Arte en Twitter La red social Twitter se ha convertido en una nueva herramienta artística desde que algunos de sus tuiteros más avanzados ha dado rienda suelta al arte de dibujar con caracteres. Nace así una nueva disciplina artística, el TwittertArt.

Desde un teléfono inteligente o la computadora, los 140 caracteres que habilita Twitter para enviar mensajes se transforman en ocasiones en bellos paisajes, increíbles dibujos o informaciones ilustradas.

El periodista, escritor y experto en escritura en redes sociales español, Mario Tascón, es uno de los pioneros en este campo con tuits como el que realizó el 11 de septiembre en recuerdo al atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.

“Mis tuits tienen más carga política, el ‘TwitterArt’ es más estético, es una especie de alarde con la herramienta”, cuenta a Efe Tascón.


El Festival mundial de ficción Twitter tiene 29 seleccionados en cinco idiomas Este acontecimiento “totalmente virtual” tendrá lugar en Twitter hasta el domingo en español, árabe, francés, inglés e italiano a diferentes horas, según el blog oficial de la red social (blog.twitter.com/).

El “comité de selección externo” estaba integrado por expertos “del medio de la edición en Estados Unidos”. La joven estadounidense Elliott Holt (@elliottholt) arrancará a la medianoche GMT del miércoles con la historia de un crimen.

En español, la cuenta @munacyt, que milita a favor de la creación de un museo de la ciencia y la tecnología en México, escribirá de jueves a domingo a las 04H00 GMT a propósito de una expedición a una isla. También de jueves a domingo, a las 09H00 GMT, @00serialTW publicará en italiano unos cuentos inspirados en la obra del escritor Italo Calvino.

En francés, el director de la escuela de periodismo ESJ de Lille, Marc Capelle (@marccapelle), contará de jueves a domingo, a las 23H00 GMT, la historia de un anciano, Marcel Lasoen (@MarcelLasoen), que utiliza Twitter para aproximarse a su familia perdida de vista.


Redes sociales, bitácora de artistas Desde que las redes sociales comenzaron a formar parte de la vida cotidiana de los usuarios de internet, la popularidad se mide en “amigos” y “seguidores”. En México hay 10.7 millones de cuentas de Twitter, cifra que ubica al país entre los 10 más tuiteros del mundo, según Mente Digital. Facebook es otra de las redes sociales más usadas por los mexicanos con 38 millones de miembros.

Personajes del espectáculo como la cantante Anahí, con 5 millones 490 mil 769 seguidores, o el bloguero Gabriel Montiel, apodado Werevertumorro con

2 millones 224 mil 455 seguidores en Twitter, son algunos con el mayor número de cuentas al tanto de sus tuits y que están por encima del presidente de la República, Felipe Calderón, que es seguido por dos millones 212 mil 675 cuentas.

A este universo, que se calcula empezó a tener auge en México desde el 2009, han comenzado a mudarse algunos personajes de la cultura nacional, de manera discreta y casi a cuenta gotas cada día suman más interesados en sus cuentas de redes sociales.

Músicos, compositores, cantantes, bailarines, coreógrafos, directores de orquesta, actores, dramaturgos y directores de escena, empiezan a utilizar las redes sociales como un escaparate para difundir no sólo su quehacer artístico, también para tener comunicación entre ellos y, en algunos casos, para interactuar con el público.


Analizarán escritores la importancia de Twitter en la poesía Bajo la premisa de que es posible rescatar a “Twitter” como una posibilidad de generar conversaciones con gente afín, incluso con instituciones, esta tarde se analizará la importancia de esta red social para la poesía.

En la charla, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, participarán Iraí Garrido, Andrei Vásquez y Javier Raya, quienes abordarán la importancia que tiene la mencionada red social en la escritura como fenómeno literario y poético.

Para Javier Raya, “la verdadera diferencia que hace ´Twitter´ es responsabilizar al usuario de sus propias elecciones de información y entretenimiento”, respecto a otros medios masivos como la televisión.

Según el poeta es necesario realizar un abordaje crítico de las escrituras en “Twitter”, lo cual es una labor difícil, pues depende de una editorialización de la vida privada.


“Escribir en los tiempos de Twitter”. Así titulaba Héctor Abad Faciolince su columna del sábado en El Espectador. “La escritura ya no es una ‘obra’, como dicen, pomposos, mis excolegas escritores, sino un borrador. Ahora me equivoco en público”. En concreto, en Twitter, donde desde hace meses escribe un cuento largo o novela corta y donde en noviembre se celebrará el primer Twitter Fiction Festival. Quizás -¿por qué no?- participe E.L. James, autora de Cincuenta sombras de Grey, que acaba de desembarcar en Francia. Allí críticos y periodistas tratan de convencer a los lectores de que no lean esa obra plagada de clichés de sex-shop… Ah, y en Japón los fans de Haruki Murakami no llevan nada bien que el autor de Tokio Blues no haya ganado el Nobel de Literatura. Empezamos.


Las redes sociales se erigieron como el sitio para discutir sobre literatura Frente a la desaparición, casi total, de las revistas especializadas en crítica literaria, las redes sociales y los blogs de interesados en el tema se han convertido en brújulas para los lectores cuando quieren buscar una obra en las librerías. A algunos les parece que la transición entre el papel y la web desvirtúa la calidad de la reseña y otros piensan que lo importante no es dónde se lee, sino quién la escribe: buenos críticos redactarán piezas útiles. Lo evidente es que las redes sociales han contribuido a redefinir la promoción de la lectura y la relación entre autores y lectores.

De la revista Relectura que coordinaban Rodrigo Blanco Calderón y Luis Yslas sobrevive su grupo abierto de Facebook, que cuenta con 2.471 miembros. Allí se publican artículos y otras curiosidades literarias. Además, se ha convertido en un buen sitio para las discusiones. Para Yslas, las redes sociales han contribuido a que leer deje de ser un ejercicio de asceta: “Gracias a la influencia de los medios de comunicación, sobre todo los tecnológicos, la escritura y la lectura han pasado de la soledad a la solidaridad”.

Agrega que allí un escritor puede interactuar con sus lectores directamente y eso cambia las nociones de recepción: “Hay más velocidad y la gente asume la lectura y la escritura como zonas de paso. Es lo que Baricco llama la ‘sociedad de la mutación”.


A lo largo de la Historia, el soporte siempre condicionó la literatura. Desde la verticalidad del pergamino a la encuadernación del libro, el escritor siempre fue consciente de que el formato restringía o ampliaba la extensión de su obra literaria.

Hoy, la filosofía y popularidad de Twitter, con 100 millones de usuarios activos, cambia los hábitos de los lectores en pantalla. Quieren literatura breve, directa y de tiempo de lectura mínimo, indicó LA INFORMACIÓN.

La síntesis de los 140 caracteres de la red del pájaro azul propulsa una literatura sintética e intensa. De esta manera, se fomentan textos breves que se puedan leer en apenas una hora.

Así, los e-books rescatan géneros poco comerciales, como la novela corta, el microrrelato y el microensayo, o bien discursos o conferencias. La contención ahora es un valor y las editoriales se han percatado de ello.


Entre el aforismo y la fórmula cotidiana; entre el pensamiento articulado cabalmente y la anécdota liviana. Así aparecen los escritores -al menos medio centenar de ellos- en la escena del microblogging. En Twitter pululan muchos autores y tienen un montón de lectores siguiéndoles los trinos. Marcan un éxito que, en algunos casos, es inversamente proporcional a sus ventas en las librerías.

Es suficiente sobrevolar el campo de la red social para notar que muchos de los escritores reputados ubican allí sus voces. Por ejemplo, el boliviano Edmundo Paz Soldán. Para él, Twitter sirve no solo para publicar enlaces que llevan al lector a su columna semanal en el diario chileno La Tercera, sino también para referirse al fútbol, para intercambiar con otros escritores, como el mexicano Jorge Volpi, o para “retuitear” frases o links -relacionados con la literatura- de sus pares.


Los museos y centros de arte se han visto en pocos meses en la necesidad de cambiar la forma de comunicarse con sus visitantes. Gracias a las redes sociales ahora el consumidor de arte es participativo, informado y crítico. “Tenemos que estar a la altura de este tipo de público, que antes de venir al museo se ha generado una expectativa amplia. Que lo viva y que lo comparta. Es el nuevo boca a boca”, explica Marga Meoro, subdirectora de Comunicación y Marketing del Guggenheim Bilbao, que participó en el II Encuentro de redes sociales en museos y centros de arte contemporáneo organizado por el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC).


A principios del pasado mes de marzo, el escritor estadounidense Jonathan Franzen arremetió contra Twitter durante una charla en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. «Es inexplicablemente irritante, representa todo lo que odio», llegó a decir el autor de «Libertad».

Franzen argumentó que «es difícil citar hechos o crear un argumento en 140 caracteres, es como si Kafka hubiera decidido escribir “La metamorfosis” por videoconferencia o como escribir una novela sin la letra ‘P’. Es un medio tremendamente irresponsable. Solo me importan los lectores y escritores serios, esa es mi gente».

El mensaje del autor, que también criticó el libro electrónico en la última edición del Hay Festival en Cartagena de Indias, parece no haber calado (al menos no lo suficiente) entre sus colegas más conocidos, que emplean sus respectivos TL para comentar en Twitter sus filias y fobias, dar cuenta de su actividad diaria, interactuar con otros escritores y con lectores y, en definitiva, desarrollar una identidad virtual que, aunque a algunos les resulte extraño y hasta criticable, puede tener un efecto más que positivo en sus ventas… y prestigio.


El 8 de marzo a las 6 pm. la Plaza de los Palos Grandes acogerá la fiesta #TuitGéneris con visuales, música y textos para celebrar el Día Internacional de la Mujer

La Oficina Cultural de la Embajada de España en Venezuela y la Editorial Lugar Común en colaboración con la Alcaldía de Chacao organizan la primera edición del concurso de fotoleyendas a través de Twitter #TuitGéneris.

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