En teoría no son excluyentes. Tanto Twitter como Facebook se empeñan en decir que son servicios complementarios, que la primera es contacto cercano, directo, sin esperas, y que la segunda se basa en las relaciones de amistad entre las personas para poder hacer eventos, estar en contacto o compartir el álbum de las vacaciones. A pesar de que Facebook superó 700 millones de usuarios esta primavera y Twitter tiene más de 200 millones, la pugna entre redes sociales tiene menos que ver con el tipo de servicio y más con la atención del usuario. El tiempo sí es limitado.

Cada vez es más común encontrar usuarios que replican el mismo mensaje en el muro de Facebook y en el perfil de Twitter. En el peor de los casos optan por uno de las dos servicios. Aunque existían trucos o aplicaciones para enviar el mismo contenido a los dos sitios, ninguno había dado el paso para abrir la puerta a mandar directamente el mensaje. Twitter acaba de incluir esta opción. Para hacerlo hay que configurar el perfil: al final de las opciones aparece un botón, que no ha tenido todavía una comunicación oficial por parte de la empresa que dirige Jack Dorsey. Al aceptar conectar ambas redes los tuits aparecerán en el muro con una salvedad: si son contestación a alguien o forman parte de una conversación no se tomarán. La intención es clara: difundir el contenido con el mínimo nivel de ruido.

Antes de que existiese está recién estrenada opción, por ahora no correspondida oficialmente desde Facebook, los más avezados optaban por una aplicación para conectar perfiles como HootSuite o Tweetdeck. También está muy extendido el uso de Selective Twitter, una aplicación de Facebook que permitía actualizar el muro desde Twitter siempre que se añadiese al final del mismo #fb, es decir, se perdían dos caracteres y creaba cierta confusión si no se sabe de qué se trata.

Google ha querido en sumarse al fenómeno de las redes sociales. Primero lo hizo con Buzz, un agregador que además de los dos servicios comentados incluían blogs personales, Flickr o YouTube y que terminó integrado dentro de Gmail. A finales de junio volvió a la carga con Google +. Se caracteriza por permitir acotar claramente qué se comparte con quién y rechazar los psedónimos. Google no acepta marcas comerciales o instituciones, solo personas con nombres y apellido. Aunque el crecimiento ha sido muy rápido, más de 10 millones de usuarios en menos de dos meses, no se integra con ninguna otra red, sino obliga a actualizarlo manualmente.

En Eskup, la red social de EL PAíS, se puede configurar la publicación en tanto la red del pájaro azul como en el invento de Mark Zuckerberg.

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